martes, 16 de julio de 2019

Z28 de ZOLEDAD


La voz clara de Julia Otero habla de Pura, una mujer de 83 años que ha muerto "sola" en la calle Tórtola del barrio de Pajaritos de Valladolid. Es curioso, en el barrio de la Alhóndiga de Getafe, donde trabajamos, también hay un barrio de los pajaritos y una calle Tórtola. Y también ancianos viviendo solos. Su voz me recuerda que tengo pendiente escribir sobre el episodio Z28 de la CIAP-2-D (Clasificación Internacional Atención Primaria 2 definida) que es la base de nuestro registro. Del olvidado apartado Z, problemas sociales y del episodio Z28, "soledad", que se define como incapacidad/minusvalía social e incluye: aislamiento, soledad/vivir solo.

 Hace unos años, Pilar y Juan Carlos, unos muy buenos amigos, nos invitaron, a mí mujer y a mí, a una obra de teatro, "André y Dorine", de la compañía Kulunka teatro. Obra preciosa en donde unas "impersonales" máscaras cobran alma. Gran teatro de mímica, no olvidemos que más del 70% de la información que damos es comunicación no verbal. No pudimos ver su siguiente obra Solitudes, pero nuestros amigos nos dijeron que sigue la misma tónica.



Es la historia de una pareja, de su juventud, de sus comienzos, de la llegada de los hijos, del paso del tiempo con sus consecuencias, la pérdida de la memoria que es la pérdida de nuestra identidad y de LA SOLEDAD. Pura poesía, sensibilidad, ternura y vida, con sus tristezas y sus alegrías. Tres actores interpretan lo que bien pudiera ser cualquiera de las historias que vemos en la consulta y puede que, con el tiempo, sea nuestra propia historia.

¿Qué tiene que ver con nuestro trabajo? Todo trabajador de la atención primaria debería tener una visión amplia de su quehacer y del lugar que ocupa. Vayamos a los datos concretos:

Según el INE (Instituto Nacional de Estadística), en España, en 2017 vivían solos, 4.687.400 personas. Casi dos millones (un 41,8%) tenían 65 o más años y, de ellas, 1.410.000 (un 71,9%) eran mujeres. Los hogares solos, representan el 24% de todos los hogares.

La soledad es un problema tan importante como cualquier enfermedad. Este tipo de episodios (salud biopsicosocial, no lo olvidemos) no nos los enseñan en la universidad, ni en el MIR, por eso creo que es necesario cambiar nuestra visión de la salud. Deberíamos ir aumentando los registros del apartado Z de problemas sociales.


Para que veáis que en todas partes cuecen habas, expongo en un gráfico, los episodios Z28, de soledad, de mi centro.      
                 

En un centro de nivel socio económico bajo, con una población de unos 22 mil pacientes, con gran número de ancianos, 67 personas que viven solas me parecen muy pocas. Luego está la sensibilidad de cada uno, abajo están los registros de Z28 por profesionales, médicos y enfermeras. Diferencias tan grandes no deben ser fruto del azar. 








Aquello que no se registra es invisible, si creemos en la atención primaria y en su trasfondo biopsicosocial, habrá que ir registrando este tipo de problemas. 

 Vaya mi inútil crítica a una de las comunidades más ricas de España y de su escasa inversión en gasto social. No lo digo yo, lo dice el BBVA:



"El gasto en España en los servicios públicos fundamentales (SPF) que conforman el estado del bienestar -la educación, la sanidad y la protección social-, y que son competencia principalmente de las administraciones regionales y la Seguridad Social, tiene un peso en el PIB 5 puntos porcentuales inferior a la media de la euro-zona en 2016 (último año disponible). La caída de los ingresos fiscales impidió a las comunidades proteger los niveles de gasto en estas funciones, pero la intensidad de los ajustes fue distinta en cada una de las regiones. Solo Cantabria y País Vasco han recuperado actualmente los niveles de 2009. Las diferencias en el nivel de gasto público en SPF por habitante ajustado se elevan hasta el 42% en 2016 entre la comunidad que más gasta (País Vasco) y la que menos (Canarias). Estas diferencias se arrastran desde antes de que finalizara el traspaso de competencias a las comunidades en el año 2002 y derivan en desigualdades interregionales en el acceso a los servicios públicos y en los niveles de bienestar de la población".


Vale mas una imagen (o dos) que "mis" palabras.

Una:


   Y dos:





Y como les gusta a mis compañeros, un “o sea”:

Tristemente, la sociedad va perdiendo la capacidad de empatía y solidaridad con aquellos no ungidos por la suerte. Pareciera como si los desafortunados fueran los culpables de su infortunio. Los ricos no quieren saber que, por desgracia, el azar tiene su parte de responsabilidad y la cuna, es parte de esta tómbola.

Dedicado a mis pacientes que viven sólos, a sus familiares que hacen verdaderos esfuerzos, afectivos, económicos y de tiempo, por ayudarles.