sábado, 13 de abril de 2019

LA ATENCIÓN PRIMARIA EN SU ENCRUCIJADA: primera parte  

  



En este país nadie ha sido profeta en su tierra. Una de las personas que, a mi parecer, se le puede aplicar dicho refrán es a Ángel Ruíz Téllez (ART). Pocos se han parado a pensar en la base teórica de lo que dice. A mí me parece muy original y estoy seguro de que, si hubiera estado en otro país, otro gallo le cantara. Y me parece interesante porque nos obliga a pensar de otra forma a como lo hacemos el personal sanitario. Tras leer los tres post, uno, dos y tres del blog de Rafa Bravo, Primum non nocere 2019, voy a intentar hacer una pequeña aportación.

Su teoría se basa en el concepto de PRODUCTO, lo que hacemos y como tiene su costo, debe hacerse en relación con lo que cuesta. PRODUCTO sería lo QUE hago dividido por CUANTO lo hago. Soy muy productivo si aumento el numerador o disminuyo el denominador.

Luego desarrollaré a que llamo QUE y CUANTO pero antes debo explicar algo obvio ¿podríamos compararnos para saber quien elige mejor la forma de ser más productivo? Lo suyo sería que todos partiéramos de unas condiciones parecidas. Para ello, su idea, establece una población “estandarizada”. Primer concepto que podría desarrollarse de otra forma, él lo pensó en base a, edad, sexo, penuria social, dispersión geográfica y utilización del sistema…pero es un concepto para mejorar o desarrollar por personal experto ya sean sanitarios, sociólogos, demógrafos o quien consideremos necesario. Creo que el concepto está claro y que, además, en un mundo cambiante como el actual, se podría ir adaptando a diferentes escenarios, periodos, circunstancias sociales o económicas, etc.  

¿Cuál sería el denominador? el concepto de CUANTO gasto. Hay conceptos de gasto que todos tenemos claro: gasto farmacéutico, pruebas completarías, utilización de otros niveles asistenciales incluyendo los ingresos hospitalarios.  Una aportación que me impactó fue la de poner aquí el tiempo (del médico, de la enfermera o de otro profesional o ¿del paciente?).

Por último, por ahora, está el QUE hago. Otro concepto que se puede desarrollar y mejorar, el concepto de “resolución de problemas de salud” basados en episodios de enfermedad definidos en la CIAP. Está clasificación se basa en el concepto de episodio de enfermedad: cualquier problema de salud desde que empieza hasta que acaba. Para entenderlo es necesario conocer en que consiste porque es perfecta para la atención primaria. Algún próximo post irá enfocado en explicar la CIAP porque es la forma de entender todo el marco teórico de lo que nos expone ART.

Y fin por hoy.

Primera CONCLUSIÓN:

El PRODUCTO es directamente proporcional a lo QUE hago (episodios de enfermedad de la CIAP resueltos) e inversamente proporcional a CUANTO gasto en resolverlos: farmacia, pruebas complementarias, utilización de otros niveles (incluidos ingresos) y tiempo.  Aplicado a una POBLACIÓN ESTANDARIZADA  según criterios acordados. Está estandarización, debe servir para poder comparar y conocer quien encuentra el camino mejor y más rápido para solucionar los episodios de enfermedad.






miércoles, 3 de abril de 2019

QUIERO MIS DATOS 2019


QUIERO MIS DATOS: así denominé este blog hace años y luego, hundido en la más absoluta indignación, dejé de utilizarlo. Ahora que me queda poco tiempo como médico de familia y dado que la experiencia, en este y en otros ámbitos, me ha enseñado que al final lo importante es el camino (unas veces se gana y otras se pierde), vuelvo a retornarlo para dar un poco de luz a los que vienen detrás y que exijan lo que es suyo, aquello que los pacientes nos dan y que registramos en sus historias para que intentemos mejorar, en la pequeña parte que nos corresponde, su salud física, psíquica y social. 

El ISIS estuvo implantado en nuestro centro de salud gracias a Ángel Ruíz Téllez de Cymap, a Marisol Zuzuarregui gerente del área 10, a José Luis Quintana director del centro y a la colaboración de Luis Rubio, en aquella época en labores de técnico de la gerencia (mil gracias a los cuatro). Todos los meses, un archivo encriptado se mandaba a Cymap para que volcarán los datos de todas las consultas y retornaban a nosotros con la posibilidad de ser explotados. Gracias a la herramienta maravillosa del programa ISIS, podíamos ver lo que nosotros, en plan de broma (perdonar la expresión, espero que no moleste), llamábamos "quien la tiene más larga", una especie de competición/comparación entre pares. Ya que fui el que más interesado estaba en saber si lo que hacíamos en consulta se adaptaba al buen hacer clínico, me empapé del programa y lo trabajé para sacarle el mayor rendimiento posible.  Esto, permitió seguir la regla que gusta a José Luis Quintana de "cuanto peor, mejor", es decir, que podíamos actuar sobre  los pacientes que tenían peores resultados clínicos y que necesitaban una mejor atención, a sabiendas que se actúa sobre resultados intermedios. Gracias a la herencia de Rafa Bravo que nos introdujo, con su forma "peculiar-personal", en la medicina basada en la evidencia, comprobábamos que lo que mirábamos se adaptaba a lo que marcaban y siguen marcando, los estudios de investigación.  ¿Cuánto tiempo se tardaba en sacar los datos? El "retrato" del centro que elaboraba el CoMeLo (Comité de Mejora Local o de garantía de calidad) que podéis ver en este ppt de 2004-2005 (expongo en el texto una de las imágenes como ejemplo), podría ser de unas 2 o 3 tardes, unas 6 a 9 horas.

Valores de HbA1c por consulta en %

No creo que a nadie se le escape que con estos datos podemos enfocar nuestro trabajo en los pacientes que más lo necesiten. La ventaja que tenía es que, además, se podían sacar los listados con los nombres de los pacientes (ahora la ley de protección de datos no lo permite) y comprobar la causa. O si tenían cualquier otro tipo de problema que no tuviera que ver con su control o tratamiento. Por desgracia, el barrio donde trabajamos tiene un nivel sociocultural y económico bajo (lo ha dicho Hacienda y el estudio Medea) y ya sabemos que el barrio marca las posibilidades de esperanza y calidad de vida.   
Lo que más me indignó de lo que sucedió en 2010 cuando cambiaron de OMI AP a AP Madrid es que se hizo sin ningún fundamento científico, no se sabía cual de los dos sistemas era mejor y se impuso sin comparar. La medicina es una ciencia, se tendría que haber permitido la comparación de centros centralizados mediante AP Madrid y descentralizados con OMI AP. No sé cuál ha sido la repercusión económica del sistema actual, pero creo que superaba en varios ceros al anterior.
Esto es lo que quiero transmitir a las próximas generaciones. Tuvimos una herramienta con la que podíamos estudiar cualquier aspecto que se nos ocurriera, incluidos aquellos que le empresa consideraba importantes, que para eso está la Cartera de Servicios, que además era más rápida y versátil que la actual. Pero todo eso está ahora en un mega ordenador, muy mega, es tan mega, que no es capaz de darnos todo aquello que es nuestro: NUESTROS DATOS.