QUIERO MIS DATOS: así denominé este blog hace años y luego, hundido en la más absoluta indignación, dejé de utilizarlo. Ahora que me queda poco tiempo como médico de familia y dado que la experiencia, en este y en otros ámbitos, me ha enseñado que al final lo importante es el camino (unas veces se gana y otras se pierde), vuelvo a retornarlo para dar un poco de luz a los que vienen detrás y que exijan lo que es suyo, aquello que los pacientes nos dan y que registramos en sus historias para que intentemos mejorar, en la pequeña parte que nos corresponde, su salud física, psíquica y social.
El ISIS estuvo implantado en nuestro centro de
salud gracias a Ángel
Ruíz Téllez de Cymap, a Marisol
Zuzuarregui gerente del área 10, a José Luis Quintana director
del centro y a la colaboración de Luis
Rubio, en aquella época en labores de técnico de la gerencia (mil gracias a
los cuatro). Todos los meses, un archivo encriptado se mandaba a Cymap para que
volcarán los datos de todas las consultas y retornaban a nosotros con la
posibilidad de ser explotados. Gracias a la herramienta maravillosa del programa
ISIS, podíamos ver lo que nosotros, en plan de broma (perdonar la expresión,
espero que no moleste), llamábamos "quien la tiene más larga", una especie
de competición/comparación entre pares. Ya que fui el que más interesado estaba
en saber si lo que hacíamos en consulta se adaptaba al buen hacer clínico, me
empapé del programa y lo trabajé para sacarle el mayor rendimiento
posible. Esto, permitió seguir la regla que gusta a José Luis Quintana de "cuanto peor,
mejor", es decir, que podíamos actuar sobre los pacientes que tenían peores resultados
clínicos y que necesitaban una mejor atención, a sabiendas que se actúa sobre
resultados intermedios. Gracias a la herencia de Rafa
Bravo que nos introdujo, con su forma "peculiar-personal", en la medicina
basada en la evidencia, comprobábamos que lo que mirábamos se adaptaba a lo que
marcaban y siguen marcando, los estudios de investigación. ¿Cuánto tiempo
se tardaba en sacar los datos? El "retrato" del centro que elaboraba
el CoMeLo (Comité de Mejora Local o de garantía de calidad) que podéis ver en
este ppt de
2004-2005 (expongo en el texto una de las imágenes como ejemplo), podría ser de
unas 2 o 3 tardes, unas 6 a 9 horas.
Valores de HbA1c por consulta en %
No creo que a nadie se le escape que con estos
datos podemos enfocar nuestro trabajo en los pacientes que más lo necesiten. La
ventaja que tenía es que, además, se podían sacar los listados con los nombres de
los pacientes (ahora la ley de protección de datos no lo permite) y comprobar la
causa. O si tenían cualquier otro tipo de problema que no tuviera que ver con su
control o tratamiento. Por desgracia,
el barrio donde trabajamos tiene un nivel sociocultural y económico bajo (lo ha
dicho Hacienda
y el estudio Medea) y ya sabemos
que el barrio marca las posibilidades de esperanza y calidad de vida.
Lo que más me indignó de lo que sucedió en 2010
cuando cambiaron de OMI AP a AP Madrid es que se hizo sin ningún fundamento científico,
no se sabía cual de los dos sistemas era mejor y se impuso sin comparar. La
medicina es una ciencia, se tendría que haber permitido la comparación de
centros centralizados mediante AP Madrid y descentralizados con OMI AP. No sé cuál
ha sido la repercusión económica del sistema actual, pero creo que superaba en
varios ceros al anterior.
Esto es lo que quiero transmitir a las próximas generaciones.
Tuvimos una herramienta con la que podíamos estudiar cualquier aspecto que se
nos ocurriera, incluidos aquellos que le empresa consideraba importantes, que
para eso está la Cartera de Servicios, que además era más rápida y versátil que
la actual. Pero todo eso está ahora en un mega ordenador, muy mega, es tan mega,
que no es capaz de darnos todo aquello que es nuestro: NUESTROS DATOS.
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